El Capitalismo Maduro ¿Hacia dónde va el mercado? Parte 2 de 2
17 de Mayo, 2010Las empresas que dan al mercado la posibilidad de contribuir a la construcción de un nuevo orden económico, de una nueva relación del mundo con sus semejantes y su entorno, son las que van a triunfar.
Jordi Torrents comienza su artículo sobre branding colaborativo con una frase que no puede ser más descriptiva sobre la fuerza que está llevando a las empresas a transformar su visión del mercado y formular una propuesta basada en los valores intangibles de su empresa, y que están recogidos en su marca:
”Vencer es evitar el conflicto’.
El conflicto que debemos evitar (para vencer), es el que podríamos generar en el mercado si no actuamos bajo principios y valores encaminados a la construcción de un mundo mejor.
Esa es la relación que tienen las empresas, que hoy vencen, con el mercado. Conectan porque comparten unos valores; y al ‘consumir’ sus productos le dan al mercado la posibilidad de ser mejores personas, mejores ciudadanos del mundo, y la opción de contribuir en la construcción de un mundo mejor.
Puede ser que la frase de ‘construir un mundo mejor’ este muy trillada y parezca vacía, cuando en realidad está llena de contenido; y todos, de alguna manera u otra deseamos participar de alguna forma en la construcción de un mundo mejor.
Torrents habla de un principio ‘muy simple’: Las marcas deben generar riqueza, pero sin desvincularse de la generación de bienestar; ‘la riqueza no puede disminuir el bienestar porque, cuando lo hace, deja de ser riqueza y se convierte en avaricia, acaparamiento o rapiña’.
¿Cambió tu imagen de los bancos, luego de su responsabilidad en la crisis global, y en el escándalo de las retribuciones y bonos multimillonarios? ¿Les tienes el mismo nivel de confianza? ¿Serán los bancos concientes de lo que acaban de perder?
Las empresas deben encontrar valores y objetivos que sean comunes a los de su mercado; así, al elegirles y consumirles, los consumidores participan de beneficios que van más allá del producto mismo, y que pueden ser económicos, intelectuales, emocionales e incluso espirituales pues persiguen su autorrealización personal.
Es por ello que las empresas deben trabajar en la promesa que su marca va a aportar al mercado, y debe hacerlo considerando tres dimensiones; la funcional, la emocional y la social.
No sin olvidar, que toda acción va determinada por las necesidades de nuestro mercado, sólo que ahora debemos preocuparnos por identificar aquello que para ellos es genuinamente valioso y trascendental; y procurar, a través del consumo nuestra marca, una experiencia superior en sus vidas.
Bob Gilbreath, desarrolló la tabla jerárquica de necesidades del consumidor, guiado por los mismos principios de Maslow.
En ella, Gilbreath relaciona las características de las marcas con el significado que éstas aportan al consumidor; y que son desde la simple solución que aportan (dimensión funcional): ‘agua para saciar la sed’, las emociones que despiertan como marca (dimensión emocional): ‘lo que puedo llegar a transmitir al consumirla; qué dice de mi’, y lo que éstas marcas pueden hacer por contribuir a que el consumidor sea mejor persona, mejor con su familia, con su entorno y con el mundo (dimensión social): ‘una vida mas saludable y respetuosa con el medio ambiente’.

La idea que pretende transmitir Gilbreath es que el mercado tiene ya satisfechas sus necesidades básicas con los productos y servicios que consume habitualmente; y por ello, las marcas deben preocuparse por proveer un significado que trascienda hacia satisfacer necesidades superiores, independientemente del producto o servicio que se pretenda comercializar.
`La dimensión social es básica para el desarrollo de las marcas y constituye el ámbito en el que se pueden encontrar objetivos importantes en cuya consecución quieran colaborar las personas’ (Torrents)
Se trata de buscar satisfacer los objetivos y las expectativas más grandes de los consumidores, creando significados que mejoren significativamente sus vidas, que les ayude a realizar sus sueños, y que les permita participar en un cambio positivo en su comunidad y en el mundo.
La gente se ha dado cuenta que la acumulación de bienes no satisface sus necesidades más elevadas; y por ello, mucha gente alrededor del mundo está actuando de diversas formas para mejorar no sólo sus vidas, sino la de la gente alrededor de ella.
